Las esencias de las 4 Rosas Magdalena se crearon durante largos retiros en la montaña sagrada de Le Sainte Balme, donde según la tradición francesa, Maria Magdalena pasó los últimos 30 años de su vida.
Este grupo de esencias está profundamente conectado a procesos transformadores donde, como en un matrimonio alquímico, la unión de lo Sagrado Femenino y lo Sagrado Masculino puede gestar un ¨Rito de Paso¨, el paso del yo que busca al Yo encontrado.
De esta manera, será posible lograr el «Matrimonio Divino», la realización del Ser Humano completo, a través de la conexión con Nuestro Ser Cuántico, generando así una fusión integral y holística, para lo cual el Camino de Magdalena, el Camino de Venus, el Camino de las Estrellas pueden facilitar el proceso.
Este grupo de esencias está formado por las esencias Rosa Roja, Rosa Amarilla, Rosa Rosa y Rosa Blanca.
El trabajo que aquí propongo, con las 4 Esencias Florales de Rosas Magdalena, pretende facilitar un proceso de autoconocimiento, desarrollo y autocura.
Con estos elixires, un propósito definido, intención, dedicación y persistencia, tendremos la posibilidad de generar un proceso alquímico interno de transmutación energética de traumas emocionales pasados, o incluso de antiguos y arcaicos patrones ancestrales cristalizados en nuestro interior y registrados en la memoria de nuestra sangre y ADN.
Durante la dos primera semana se inicia un trabajo con la «Fórmula de Transición». Este compuesto floral proporciona una profunda purificación, transformación y protección. Abriendo así nuestro espacio interno, permitiendo una conexión más fina con nuestro Ser Cuántico.
Recomiendo realizar este trabajo con las 4 Rosas, tomando cada semana una rosa.
Empezando por la Blanca, la Rosa, luego la Amarilla y terminando con la Roja.
Repetir este ciclo durante 3 meses. Siempre empezando por la Blanca, de arriba abajo. Es la forma ideal de completar un proceso que puede ofrecer resultados sorprendentes.
La primera semana de trabajo con las «4 Rosas de Magdalena», comenzaremos con la Rosa Blanca, que comenzará a actuar desde nuestra Corona. Esta Rosa es quien nos trae la Luz. Un portal de conexión con nuestro Ser Cuántico, a través del cual el Espíritu Santo fecunda nuestro Ser, con Luz Crística / Magdalénica/ Budica, que es pura, amorosa y transmutadora. La Rosa Blanca facilita, a través de su fuerza, la conexión con nuestra inocencia y pureza originales, tan importantes para la continuidad de nuestro viaje. Ella es profundamente purificadora y protectora.
En la segunda semana, seguiremos con la Rosa Rosa, el Centro del Corazón, la zona del pecho, los pulmones y el Corazón. Al bajar la energía de la Corona, esta Rosa, facilita la apertura del Corazón, donde podemos sentir el calor de nuestras relaciones. Nos ayuda a restaurar la inocencia, a través de nuestros apegos y nos enriquece con sentimientos de Compasión. La Rosa Rosa es muy curativa, tanto a nivel sentimental como emocional, ya que nos ayuda a mantener la inocencia en medio de viejas relaciones malsanas y recuerdos emocionales traumáticos y/o no deseados. Una vez que somos conscientes de que no es el amor lo que está actuando sino viejos patrones que impiden la verdadera expresión, con el poder de la Rosa, podemos transmutar esta vieja energía en verdadero y puro Amor.
En la tercera semana, entramos con la Rosa Amarilla, Plexo Solar. Esta Rosa abre la vitalidad de la Luz Dorada, toda transformadora.Estoy a tu disposición para acompañarte en este profundo proceso y encantado de apoyarte. Bienvenidas a las Rosas de la Magdalena.
Cuando la Luz Blanca pasa por el Centro del Corazón y llega al Plexo Solar, comienza a tener la fuerza vitalizadora de la energía de nuestro fuego interno, para sostener este poder en el cuerpo, que así se encarna cada vez más. La mente está alineada, así como el Corazón, por lo que la Rosa Amarilla puede trabajar en el poder de apoyo para esta nueva conciencia, con la que nuestro Ser está siendo codificado. Es entonces cuando nuestro cuerpo nos lleva a la acción y a la toma de decisiones. Así, ya podemos dar un paso hacia el mundo y con más amplitud, ampliar nuestro territorio, con esta energía revitalizadora. En la cuarta semana estaremos con la Rosa Roja, Chakra Básico. Energía vital, fertilidad, fuerza creadora, que nos facilita la conexión con la Madre Tierra. Es una esencia reconstituyente y genera una mayor plenitud sexual. Potencializa el poder creador y creativo. En esta fase, puede aparecer mucha sombra, pero los caminos de la Rosa Blanca, la Rosa Rosa y la Rosa Amarilla nos permiten recodificar esta sombra de otras maneras, generando así más vitalidad, ligereza y dulzura en
nuestro viaje.
Composición: Solución acuosa de flore.
